Tiempo y espacio toman una resolución tan inesperada, me refiero a que... ¿dónde estamos básicamente? en mi casa, sentada... no estoy a orillas del mar, tocando el agua con el alma, me niego a permanecer en un lugar... prefiero desvanecerme.
Resultan tantas las maneras en las que puedo ver el mundo: de cabeza, de lado, en diagonal... desde mis ojos o desde mis pies, desde el alma invertebrada, alma que no sabe de carne ni fronteras humanas.
Se contraen mis comisuras formando una sonrisa inconsciente, hay tanta belleza en todas partes y no puedo evitar amarla, hay tantos suspiros en almas adormecidas que esperan abrir sus ojos, abrir sus brazos y estrechar en ellos ese "sí mismo" que buscan desde siempre, a veces sin saberlo, a veces como única meta de vida.
Pudor innecesario, a ratos temo de ser parte de él, a veces temo pero no me tambaleo, cuando se sabe donde se camina no hay razón para dar un paso atrás, me siento lista para recibir en mis entrañas miles de fetos hechos de luna, me siento lista para drogarme en la luz del sol sobre mi piel, acariciándome como si fuese ella...
¿No sientes que te lanzas en los brazos de un abismo? Si tu respuesta es negativa es porque no estás viviendo acorde a tus sentidos sino con los sentidos de los humanos, con sentidos burdos que limitan la capacidad de amar, de comprender, de besar con la mirada... Extiende tus alas, sonría como simple contracción del rostro, y no lo hagas por favor... hazlo por amor.
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